SI TENGO UN PROBLEMA

Cuando vivimos desde la mente y tenemos un problema o hay algo en nuestro vida que nos preocupa, que creemos que está desajustado, que nos asusta, lo que solemos hacer es llevar toda nuestra atención a eso que nos está sucediendo, y esa atención, al venir del ego, está cargada de ansiedad, de miedo y de intento de control. Ocurre algo en nuestra vida que con la mente juzgamos como peligroso y entonces activamos millones de pensamientos para intentar controlar la experiencia, para intentar que desaparezca, para evitarla.

Cuando reaccionamos así ante algo que para nuestra mente es un desafío o un problema, generamos miedo, angustia y estrés. Lo hacemos porque desde el ego somos muy limitados y con la mente no sabemos soltar y fluir. Sin embargo, si recordamos que además de ego somos alma, si confiamos en que en nuestro interior existe una fuerza y una sabiduría que es la misma que hace que el sol salga o que podamos respirar sin ser conscientes de ello, entonces podremos afrontar nuestros desafíos desde un lugar completamente diferente.

Aquello donde yo pongo mi atención, crece. Si tengo un problema, si en mi vida hay algún desorden y yo llevo mi mente a ese lugar porque le doy vueltas en mi cabeza, porque me preocupo, porque quiero que se solucione y no sé qué hacer, eso que está desajustado crece, y mi ansiedad también. Sin embargo, si me hago consciente de que yo soy algo mucho más grande que mi personalidad y redirijo mi atención a la luz que existe en mi interior, si en mi mente me mantengo en la certeza de que, pese a la experiencia que estoy viviendo, yo soy amor, entonces estoy creando la posibilidad de que el desorden que hay en mi vida se transforme, que el caos, el problema o el desajuste, naturalmente vuelva a ser amor.

No somos conscientes del poder que tenemos, no somos conscientes de quiénes somos realmente, y por eso nos perdemos en intentar solucionar nuestra vida en vez de dejar que sea nuestra Divinidad quien se encargue de ella.

Que en tu mente solo haya espacio para el amor. Si estás enfermo, que tu atención esté puesta en la salud. Si en tu vida hay escasez, que tu atención esté puesta en la prosperidad.

Revisa qué quieres hacer crecer y redirige tu mente y tu atención a eso.

Feliz presente,

Almudena Migueláñez

Photo by Jonatan Pie